{"version":"1.0","provider_name":"Blog de Lugares que Visitar","provider_url":"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog","title":"Venezuela: Viaje, lejan\u00eda y libertad - Blog de Lugares que Visitar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"xhYA7iM6Sp\"><a href=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/venezuela-viaje-lejania-y-libertad\/\">Venezuela: Viaje, lejan\u00eda y libertad<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/venezuela-viaje-lejania-y-libertad\/embed\/#?secret=xhYA7iM6Sp\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Venezuela: Viaje, lejan\u00eda y libertad&#8221; &#8212; Blog de Lugares que Visitar\" data-secret=\"xhYA7iM6Sp\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Reflexi\u00f3n desde la actualidad: dar vueltas para buscar respuestas. Por eso salgo de Venezuela y por eso vuelvo a Venezuela.  Es la segunda vez que compro un boleto que me har\u00e1 volar sobre el Atl\u00e1ntico y lloro. La emoci\u00f3n del viaje por venir se me eclipsa en esos breves instantes de llanto en el que me siento culpable por irme. De casa, de mi pa\u00eds. No logro recordar con exactitud en qu\u00e9 momento Venezuela pas\u00f3 a ser incertidumbre diaria.   Se puso todo peor, \u00bfcu\u00e1ndo? \u00bf2013? \u00bf2014? No, ya a finales de 2007 comenzaban a escasear algunos alimentos. En 2002 hubo un intento de golpe de estado. En 1999, Ch\u00e1vez lleg\u00f3 al poder. Fue ah\u00ed donde todo se puso peor. Cuando comenz\u00f3 \u201cla revoluci\u00f3n\u201d. Aqu\u00ed ocurren cosas a diario que en otros lugares ser\u00edan la noticia del a\u00f1o, pero el ritmo que llevamos nos hace estar montados en una ola que no termina de llegar a la orilla y que crece, se eleva muchos metros antes de caer definitivamente.   Muchos se han ido, cuando ya no queda m\u00e1s remedio, y muchos otros decidimos quedarnos y sobrevivimos a diario, buscando equilibrio en esa ola, para que no nos revuelque. Suena dram\u00e1tico y lo es. Nos ayudamos, hacemos eco de lo injusto, nos repartimos las medicinas en las que ya poco importan las fechas de vencimiento, nos contamos que all\u00e1 se consigue harina, que ya no hay az\u00facar, que est\u00e1n vendiendo huevos.   Y pasan, pasan cosas dolorosas. Muertes, asesinatos, encarcelamientos, abandono. Pero sobrevivimos desde las ganas, desde el trabajo que sabemos hacer bien, desde ese levantarnos temprano, desde la creaci\u00f3n y desde esa insistencia de imaginar que esto (esta ingobernabilidad, este no-gobierno, esta hiperinflaci\u00f3n, esta divisi\u00f3n, este largo etc\u00e9tera) tambi\u00e9n va a pasar. Y tiene que pasar.   Venezuela tan cerca de la libertad  &#8220;En 20 a\u00f1os en Venezuela nunca hab\u00edamos estado tan cerca de alcanzar la libertad&#8221;  Escrib\u00ed este texto d\u00edas antes que todo comenzara a cambiar, que una renovada esperanza se nos instalara en el \u00e1nimo y me cuelo entre mis propias palabras a destiempo como quien est\u00e1 dispuesto a aguantar lo que venga con tal de terminar con el sinsabor. En veinte a\u00f1os en Venezuela nunca hab\u00edamos estado tan cerca de alcanzar la libertad y ahora nos sabemos contentos, pero cautelosos, y esperanzados, pero atentos. Y el Gobierno que dispara, que miente, que encarcela, que humilla, que se hunde y vuelve a mentir.   *  Es la segunda vez que compro un boleto que me va a llevar a alg\u00fan punto de Europa y lloro. Porque la casa queda lejos, desamparada en el abismo y yo sigo, porque no s\u00e9 estar quieta. Porque m\u00e1s all\u00e1 de mi af\u00e1n de ver mundo, hice de los viajes mi forma de vida: viajo, escribo, me pagan, como. Come mi familia. Y no concibo mis d\u00edas de otra manera que no sean conjugando los verbos de mis rutas, que cada vez son m\u00e1s internas, m\u00e1s profundas, m\u00e1s lejanas en mis adentros. Pero me gana la culpa, aunque no deber\u00eda. Y me la llevo en la maleta y me pesa y la arrastro por el aeropuerto como si abandonara la lucha, como si me retirara del prop\u00f3sito de insistir aunque s\u00e9 que no. Porque yo s\u00e9 que no. Que mientras nos desmoronamos, cada quien va construyendo como puede y nos reconocemos, nos animamos, nos consolamos, nos contamos lo bueno. Pero ya no m\u00e1s.   Dijimos ya no m\u00e1s.   Sigo el instinto y armo mi periplo por otras ciudades extra\u00f1as, saco cuentas y me encuentro en la risa de alg\u00fan amigo. Dibujo la ruta en el mapa y la borro cien veces para que encaje con el vuelo de vuelta, el que me trae a tierra otra vez, porque siempre preciso volver y lo cuento, y viajo otra vez contando mi viaje, y construyo. Porque es bueno ir, llenarse de ideas y traerlas frescas para comenzar a enderezar los entuertos. Entonces, llorar por la raz\u00f3n que lloro me parece una cursiler\u00eda y respondo al aire todas mis preguntas y no me lo permito, aunque se me escape el llanto.   *  Es la segunda vez que compro un boleto que me llevar\u00e1 a una ciudad que no conozco y lloro porque me da fr\u00edo pensar en el fr\u00edo helado de la primavera en que llegar\u00e9. Y recuerdo esa vez en un sal\u00f3n de clases de fotograf\u00eda en la que ten\u00eda que mostrar mi rutina cada domingo y la profesora supo leer mis fotos y me dijo que yo no me sent\u00eda a gusto en casa, que necesitaba salir y volver y que esas camas de hotel tan bien tendidas, con mi maleta al pie de ellas, eran mi necesidad de moverme. Pero esas camas de hotel no eran tal, sino mi cuarto y me di cuenta que no me reconoc\u00eda en \u00e9l y tambi\u00e9n llor\u00e9.   Pienso que eso nos ocurre a los viajeros, el no saber encontrarnos en un lugar o, al menos, estar en esa constante b\u00fasqueda de reconocernos a nosotros mismos en cada sitio al que vamos.   Imagino la mara\u00f1a de pensamientos que confluyen al comprar un boleto: irme, volver y dar vueltas entre un punto y otro, no para demostrarle a nadie que viajo, ni para ufanarme de los kil\u00f3metros recorridos. No. Doy vueltas porque voy buscando respuestas y solo cuando las consigo logro estar quieta. O quiz\u00e1 no, quiz\u00e1 sea una fantas\u00eda viajera la de encontrarse en cada sitio y pensar que las ciudades, los pueblos, los pa\u00edses nos van dando pistas de nosotros mismos. No lo s\u00e9. Pero s\u00ed creo en la lejan\u00eda para comprender ciertas cosas, como que la \u00fanica manera de vaciarme de la culpa es volando de un sitio a otro. Esa abstracci\u00f3n, ese momento sublime en el que entiendes que estamos hechos de decisiones, de certezas y desaciertos.   Es la segunda vez que compro un boleto que me har\u00e1 volar sobre el Atl\u00e1ntico y lloro. Pero es un llanto breve, impreciso, impotente. Que desaparece, luego desaparece. Uno es casa, pa\u00eds, ra\u00edces. Puntos movi\u00e9ndose sobre el mapa, que intentamos encontrarnos. &nbsp;&nbsp;  Viajar es libertad.  Y aqu\u00ed nos la estamos procurando. La entrada Venezuela: Viaje, lejan\u00eda y libertad se public\u00f3 primero en Viaje con Escalas.","thumbnail_url":"http:\/\/viajeconescalas.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/venezuela-viajeconescalas-1024x682.jpeg"}