{"version":"1.0","provider_name":"Blog de Lugares que Visitar","provider_url":"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog","title":"Memorias desde Bergen - Blog de Lugares que Visitar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"RUaOgdaIrz\"><a href=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/memorias-desde-bergen\/\">Memorias desde Bergen<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/memorias-desde-bergen\/embed\/#?secret=RUaOgdaIrz\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Memorias desde Bergen&#8221; &#8212; Blog de Lugares que Visitar\" data-secret=\"RUaOgdaIrz\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Viajar al pasado es posible paseando por el antiguo barrio de los mercaderes de la Liga Hanse\u00e1tica en Bergen, reconstruido, tras varios incendios, siguiendo la estructura medieval original\u2026. &nbsp;  Bergen, 9 de abril de 1374  Hoy comienza mi nueva vida como mercader de la Liga Hanse\u00e1tica en el puesto comercial situado en Tyskebryggen, el embarcadero alem\u00e1n de Bergen, Noruega. &nbsp;Sobre el escritorio de mi peque\u00f1a oficina coloco mi \u00fanico y m\u00e1s preciado amuleto: \u00e9l ha sido mi motivaci\u00f3n desde aquella nochebuena del a\u00f1o 1361 donde lo recib\u00ed como regalo entre miedo y curiosidad. Un peque\u00f1o bacalao seco, s\u00edmbolo de buena suerte, adquirido por mi mentor en las Islas Lofoten. Mientras lo saco de su caja de madera y lo coloco, recuerdo como si fuera ayer aquella nochebuena.  Hamburgo, 24 de diciembre de 1361  El puerto de Hamburgo era un hervidero de mercaderes, &nbsp;apresurados en negociar el trigo procedente de Prusia y Polonia y comprar barriles de cerveza alemana, que ya divisaban apilados en los muelles seg\u00fan sus barcos se acercaban para amarrar. Entre ellos, &nbsp;cientos de peregrinos caminaban por los muelles, unos desembarcando para iniciar el Camino de Santiago recorriendo el interior del continente mientras otros llegaban&nbsp; de la tumba de los Reyes Magos de Colonia para embarcase hacia La Coru\u00f1a con la intenci\u00f3n de llegar luego a pie a la tumba del ap\u00f3stol Santiago.   La actividad desbordante del puerto contrastaba con el silencio y tristeza que reinaba en muchos barrios de la ciudad debido a que la peste negra hab\u00eda reducido la poblaci\u00f3n a la mitad. Mi familia no fue ajena a la desgracia: mi padre, marinero de la ruta que un\u00eda el B\u00e1ltico con el Mar del Norte, no tard\u00f3 en contagiarse y morir;&nbsp; poco despu\u00e9s, mis hermanos siguieron su misma suerte y finalmente, mi madre. S\u00f3lo y sin m\u00e1s recuerdos que las historias de tierras lejanas que mi padre me contaba cuando volv\u00eda de alta mar, decid\u00ed ir al puerto para buscar un trabajo como marinero y conocer aquellos lugares que, desde peque\u00f1o, llenaban mi cabeza de fantas\u00edas y sue\u00f1os.   Me acerqu\u00e9 a un grupo de gente que rodeaba un hombre de elegantes ropajes y sombrero de ala que dec\u00eda estar buscando j\u00f3venes de unos 13-14 a\u00f1os para irse con \u00e9l al Norte de Europa. &nbsp;Contaba que \u00e9l era un mercader de la Liga Hanse\u00e1tica y que apenas hac\u00eda unos meses la Liga hab\u00eda decidido abrir un nuevo puesto comercial en Bergen, situado en el Norte de Europa: el lugar era conocido por comerciar un bacalao de excelente calidad y seg\u00fan lo contaba, sac\u00f3 de debajo de su capa,&nbsp; un pescado seco de apenas 15 cm. Extra\u00f1ado, me qued\u00e9 mirando el curioso pescado: ten\u00eda la cabeza abombada con una protuberancia que recordaba a una peque\u00f1a corona puesta sobre su cabeza. El mercader relataba que pescados como \u00e9se, pero mucho m\u00e1s grandes, &nbsp;eran capturados en unas islas m\u00e1s lejanas, conocidas por sus caracter\u00edsticos paisajes monta\u00f1osos y nevados; por peque\u00f1as comunidades de pescadores tratados como h\u00e9roes por enfrentarse en sus diminutas embarcaciones a las temibles y heladoras tempestades \u00e1rticas para pescar en medio de la oscuridad; por cielos que por la noche se te\u00f1\u00edan de colores m\u00e1gicos y brillantes que danzaban entre las estrellas y rayos de luz; por d\u00edas invernales donde apenas se ve\u00eda el sol unas horas y d\u00edas veraniegos donde apenas hab\u00eda noche; por gigantescos bancos de pescados que a\u00f1o tras a\u00f1o se llenaban en los mismos lugares en las mismas fechas; por secaderos de madera donde el pescado una vez limpio y salado era colgado para ser secado por los vientos \u00e1rticos; por luces que se manten\u00edan encendidas durante toda la noche iluminando las ventanas\u2026   Maravillado por aquellos relatos de islas ex\u00f3ticas y llevado por la emoci\u00f3n de los recuerdos infantiles de la historias que me contaba mi padre, sin darme cuenta, grit\u00e9 entre la multitud &#8220;\u00bfC\u00f3mo se llega a esas islas y c\u00f3mo se llaman?&#8221; El comerciante par\u00f3 su relato y se ech\u00f3 a re\u00edr con grandes carcajadas al escuchar tal pregunta y busc\u00f3 con la mirada entre la multitud, intrigado por conocer qui\u00e9n mostraba tanta curiosidad en llegar a tal destino. Unos segundos despu\u00e9s, su mirada se cruz\u00f3 con la m\u00eda y sonriente me contest\u00f3 con su grave voz: &#8220;Peque\u00f1o amigo, esas islas se llaman islas Lofoten y llegar hasta ellas est\u00e1 prohibido a j\u00f3venes como t\u00fa; pero que no puedas ir ahora no significa que no puedas ir nunca. Podr\u00edas &nbsp;venir conmigo hasta Bergen dado que estoy buscando j\u00f3venes alemanes que quieran trabajar all\u00ed en el nuevo puesto comercial para convertirse en futuros mercaderes y cuando lo seas, podr\u00e1s ir en persona a conocer las Islas Lofoten&#8221;. Sin titubear respond\u00ed que me un\u00eda orgulloso a la oficina en el extranjero de la Liga Hanse\u00e1tica en Bergen, sin tener muy claro lo que aquello implicada pero sabiendo que era el medio para llegar a las islas Lofoten.  Sonriendo me ofreci\u00f3 el peque\u00f1o pescado que hac\u00eda unos minutos hab\u00eda mostrado a la multitud, dici\u00e9ndome que aquel bacalao servir\u00eda como testigo de que un d\u00eda ir\u00edamos juntos a aquellas islas. Pasaron varios d\u00edas hasta que mi mentor reclut\u00f3 otros diez chicos en condiciones similares a la m\u00eda: hu\u00e9rfanos de la peste negra buscando una nueva vida lejos de Hamburgo para olvidar nuestra tristeza. Y as\u00ed, con las bodegas llenas de la mejor cerveza de Hamburgo, partimos hacia Bergen.  El viaje se hizo corto: durante el d\u00eda, mis compa\u00f1eros y yo ayud\u00e1bamos en las cocinas del barco como medio para pagar el pasaje y por la noche, nuestro mentor nos reun\u00eda para contarnos historias sobre nuestro destino. El primer d\u00eda se encarg\u00f3 de aclararnos lo importante que era ser responsable en nuestro trabajo en Bergen dado que en Noruega desde anta\u00f1o se hablaba de unos seres gigantescos, salvajes y feos, con enormes orejas y narices, llamados trolls que acostumbraban a secuestrar a los ni\u00f1os que no cumpl\u00edan con sus obligaciones. Al d\u00eda siguiente, las cocinas reluc\u00edan en el barco, para evitar que al llegar a Noruega los trolls nos buscaran dejar nuestro trabajo sin hacer.  El segundo d\u00eda nos habl\u00f3 de los vikingos. \u00c9stos eran conocidos como los piratas m\u00e1s feroces del mundo por su fuerza, destreza y valent\u00eda. Constru\u00edan barcos ligeros que se mov\u00edan a gran velocidad y con gran facilidad por tener dos proas:&nbsp; debido a ello, hac\u00edan r\u00e1pidas incursiones para invadir tierras sin que sus enemigos apenas tuvieran tiempo para defenderse. Nos puso como ejemplo el ataque de 600 barcos vikingos a Hamburgo, siglos detr\u00e1s, que result\u00f3 en la destrucci\u00f3n de la ciudad. S\u00f3lo cuando escuchamos que los vikingos hab\u00edan desaparecido, todos&nbsp; respiramos tranquilos.   El tercer d\u00eda nos cont\u00f3 que el pa\u00eds se caracterizaba por estar lleno de fiordos. Nunca hab\u00edamos o\u00eddo esa palabra y por un momento, todos nos imaginamos que los fiordos era una combinaci\u00f3n a\u00fan peor de trolls y vikingos juntos. Por suerte,&nbsp; los fiordos no eran peligrosos para nosotros dado que se refer\u00edan a entradas kilom\u00e9tricas del mar en la costa, que creaban bellos paisajes de monta\u00f1as y tranquilas aguas donde la vista no alcanzaba su fin. Bergen estaba asentada sobre un fiordo, as\u00ed que a nuestra llegada, ver\u00edamos el primer fiordo de nuestra vida. Un compa\u00f1ero pregunt\u00f3 por qu\u00e9 no hab\u00eda fiordos en Hamburgo y nuestro mentor le explic\u00f3 que sol\u00edan formarse en pa\u00edses de bajas temperaturas y mucha nieve, donde las entradas de mar en la costa se congelaban y formaban glaciares &nbsp;que posteriormente dar\u00edan forma a los fiordos. Otra buena noticia, el pa\u00eds al que \u00edbamos se caracterizaba por el fr\u00edo\u2026   Detalle en la fachada de una de las antiguas casas perteneciente a la Liga Hanse\u00e1tica.Bryggen.Bergen.  Bergen, 7 de enero de 1962  El cuarto d\u00eda divisamos a primera hora de la ma\u00f1ana un muelle con una veintena de casas de madera volcadas sobre el mar. Los barcos atracaban en los almacenes del puerto en funci\u00f3n del gremio asociado a la mercanc\u00eda trasportada y mientras su patr\u00f3n negociaba en las oficinas de los mercaderes de la Liga Hanse\u00e1tica, las bodegas comenzaban a llenarse de bacalao seco. Nuestro mentor nos acompa\u00f1\u00f3 a una de las casas de madera detr\u00e1s del muelle donde vivir\u00edamos los pr\u00f3ximos a\u00f1os: durante unos 5 o 6 a\u00f1os trabajar\u00edamos como aprendices para pagar el alojamiento, recibiendo clases para aprender a leer, escribir y convertirnos en futuros mercaderes. Posteriormente, dar\u00edamos clases a aprendices y con ello, conseguir\u00edamos el dinero suficiente para comprar una oficina d\u00f3nde comercial. Nos explic\u00f3 varias reglas que ten\u00edamos que respetar relacionadas con los horarios, el uso del fuego para evitar incendios, el respeto a los gremios, la prohibici\u00f3n de peleas\u2026todas razonables, excepto una: \u00a1no pod\u00edamos relacionarnos con mujeres noruegas! Los a\u00f1os fueron pasando y reunir el dinero suficiente para comprar mi oficina me cost\u00f3 algo m\u00e1s de lo previsto dado que cuando alguien del gremio descubr\u00eda que no hab\u00eda respetado la norma de las mujeres, hab\u00eda que invitar a cerveza a todos los residentes del muelle. Me toc\u00f3 pagar varias multas, si bien mereci\u00f3 la pena.   Bergen, 9 de febrero de 1374  Finalmente, consegu\u00ed hacerme con el dinero suficiente para establecerme en Tyskebryggen como comerciante de bacalao. Tal y como me prometi\u00f3 mi mentor, aquel invierno de 1374 viajamos juntos hasta Lofoten para buscar proveedores de bacalao seco con los que poder comerciar. All\u00ed descubr\u00ed que la belleza de aquellas islas superaba con creces los id\u00edlicas paisajes que me hab\u00eda imaginado.  Antiguos almacenes de la Liga Hanse\u00e1tica en Bryggen, Bergen.  Visitas imprescindibles:  Museo de Bryggen. Museo de la Liga Hanse\u00e1tica.Fortaleza Bergen Hus.Torre Rosenkrantz.Haakon\u2019s Hall.Mercado del Pescado.  Visita altamente recomendable y obligatoria:  El Museo de la Liga Hanse\u00e1tica d\u00f3nde conoceremos la historia de los comerciantes Hanse\u00e1ticos llegados de Alemania para convertir a Bergen durante siglos en el punto neur\u00e1lgico del comercio noruego para todo Europa.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;  Recomendaciones:   L\u00ednea a\u00e9rea recomendada: Norwegian.Bergen Card.  Agradecimientos: Oficina de Turismo de Bergen; Kristina Bieda Fjord Norway; Eugenia Fierros, directora de la Oficina de Turismo de Noruega en Espa\u00f1a; Innovation Norway Madrid."}