{"version":"1.0","provider_name":"Blog de Lugares que Visitar","provider_url":"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog","title":"La pandemia y viajar en radical - Blog de Lugares que Visitar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"TcqgJ0ABOb\"><a href=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/la-pandemia-y-viajar-en-radical\/\">La pandemia y viajar en radical<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/la-pandemia-y-viajar-en-radical\/embed\/#?secret=TcqgJ0ABOb\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;La pandemia y viajar en radical&#8221; &#8212; Blog de Lugares que Visitar\" data-secret=\"TcqgJ0ABOb\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"La pandemia y viajar \u00bfson compatibles?   Han sido meses de normalidad ficticia.   Pusieron en nuestro verbo las frases: semana flexible, semana radical o \u2013mejor a\u00fan\u2013 semana radical con cerco sanitario. Y nunca entendimos bien de qu\u00e9 iba, m\u00e1s all\u00e1 de puntos de control en autopistas y avenidas con la intenci\u00f3n de cobrar algo por una \u201cseguridad\u201d irreal).   Aqu\u00ed en Venezuela estamos pasando por los picos m\u00e1s altos de contagios de Covid-19 desde que el encierro comenz\u00f3 en marzo de 2020.&nbsp;  Y es que desde noviembre del a\u00f1o pasado pod\u00edamos viajar una semana s\u00ed y otra no. Despu\u00e9s de ocho meses confinados, tuvimos el permiso de poder ir al mar o a la monta\u00f1a, o a donde quisi\u00e9ramos.&nbsp;  Aunque en ese tiempo hubo excepciones: algunos lograban escaparse, cruzar de un lado a otro con un salvoconducto, con un papeleo fastidioso. No solo por viajar, por ese af\u00e1n de distraer la mente, sino porque era tambi\u00e9n necesario volver a casa, ver a la familia, tratar de ajustarse a los pendientes.    Viajar&#8230; a tomar un caf\u00e9      En la semana flexible abren los comercios y todo se convierte en un apuro de aprovechar los d\u00edas y tener ganancias.&nbsp; Tambi\u00e9n de respirar distinto: puedes ir a tomarte un caf\u00e9 por ah\u00ed, sentarte alrededor de una mesa que es distinta a la de tu casa, ir al parque.&nbsp;  En las semanas radicales, no. Solo abren los comercios de primera necesidad y con horarios restringidos.  A eso hay que sumarle la escasez de gasolina. Horas haciendo fila desde la madrugada para surtir de combustible y volver a casa a estacionar el auto, pero al menos con el tanque lleno.&nbsp;    &#8220;Ese panorama es turbio, impreciso, agobiante&#8221;.&nbsp;    Escribo esto una hora despu\u00e9s de estar catorce d\u00edas en cuarentena y el anuncio de siete d\u00edas m\u00e1s de encierro. Con la sensaci\u00f3n inevitable de que estamos retrocediendo un a\u00f1o, pero llorando a los muertos, ayudando como se pueda, buscando ox\u00edgeno donde a veces no hay.&nbsp;  Estamos conscientes \u2013y me gustar\u00eda pensar que es la mayor\u00eda\u2013 de que el virus nos tiene atrapados, que hay que encerrarse en serio y mucho m\u00e1s ante las promesas incumplidas de vacunaci\u00f3n y el deteriorado sistema de salud.     Volver a viajar en Pandemia a mi Caribe   El d\u00eda que volv\u00ed al Caribe | Foto: Adriana Herrera    Yo, que tengo al Caribe en mi andar, volv\u00ed a viajar nueve meses despu\u00e9s del encierro. Fui a ver el mar y llor\u00e9 cuando sent\u00ed el agua en los pies. Tan simple, tan rotundo. No me hizo falta un salvoconducto, porque me mov\u00ed de Caracas \u2013mi ciudad\u2013 al centro del pa\u00eds en una semana flexible, en la que parecemos creer que el virus no existe, en la que intentamos respirar con m\u00e1s ah\u00ednco.&nbsp;  Todo esto me ha vuelto m\u00e1s cauta: dej\u00e9 de abrazar y me acostumbr\u00e9; no salgo sin mascarilla ni alcohol y solo me siento c\u00f3moda en espacios muy abiertos.&nbsp;  El mar era necesario para tomar aire y seguir combatiendo la ansiedad, los insomnios largos, la incertidumbre de una pandemia de la que cre\u00edamos estar saliendo con cierto control y que ahora nos aprisiona y nos hace dar p\u00e9sames por doquier.    Rutas de salida    La frontera de Colombia con Venezuela est\u00e1 cerrada desde marzo del 2020 y con ella, la posibilidad de moverse con cierta facilidad. Lo que pasaba antes de la pandemia, es que muchos venezolanos cruzaban por tierra a Colombia para tomar vuelos a otras partes, conseguir insumos, seguir.   Fue tambi\u00e9n en noviembre del a\u00f1o pasado cuando, por fin, se abrieron los aeropuertos internacionales para unas rutas espec\u00edficas: Turqu\u00eda, Canc\u00fan, La Paz, Santo Domingo, Mosc\u00fa y Ciudad de Panam\u00e1. Son las \u00fanicas v\u00edas que a\u00fan se mantienen, incluso en los d\u00edas radicales.     &#8220;Salir de Venezuela o llegar aqu\u00ed es una suerte de escalas, de boletos costosos y de pruebas de PCR que piden en la entrada y la salida a cualquier parte, con informaci\u00f3n que se contradice, con comunicados que no salen a tiempo. Lo pienso y me da cansancio&#8221;.     No s\u00e9 cu\u00e1ndo vuelva a subir a un avi\u00f3n, no s\u00e9 si me siento c\u00f3moda con la idea; pienso en el papeleo y me siento absurda queriendo comenzar un viaje del que no estoy segura si disfrutar\u00e9 al iniciarlo. Ni siquiera tengo ganas de planear alguno.  Hace poco le dec\u00eda alguien que quiz\u00e1 se me estaba olvidando c\u00f3mo viajar y no s\u00e9 si estoy dispuesta a horas de espera en un aeropuerto, a hacer tantas escalas, a pasar horas buscando la v\u00eda m\u00e1s r\u00e1pida o la m\u00e1s econ\u00f3mica. Tengo un pasaporte vigente, nuevo y sin un sello. Los precios de los boletos para salir por las \u00fanicas rutas disponibles son absurdos, me ponen de mal humor y por eso, casi sin darme cuenta, dej\u00e9 de trazar mapas y me volv\u00ed ap\u00e1tica a la lejan\u00eda.   En cambio, en mi mapa interno, ese que cubre al menos 300 kil\u00f3metros, todas las rutas me llevan hacia el mar, como ese b\u00e1lsamo insistente.&nbsp;    Viajar en semana flexible, as\u00ed es viajar en pandemia    Hay algunos vuelos nacionales permitidos solo en las semanas flexibles: la isla de Margarita, el Parque Nacional Canaima y Los Roques, important\u00edsimos para nuestro turismo.   Los domingos se han convertido en los d\u00edas de anuncio oficial sobre la extensi\u00f3n o no de la cuarentena y esperarlos pesa en el \u00e1nimo, nos arranca un poco \u2013o mucho- el intento de mantenernos cuerdos.   He visto a amigos tener que cancelar sus viajes apenas la noche antes. No, corrijo: he visto a amigos tener que respirar profundo porque les cancelan sus viajes la noche antes y con ello se posterga la posibilidad de un abrazo, de alg\u00fan proyecto pendiente, de un intento de desconectar. No estoy segura de querer esa incertidumbre, no otra.    Viajar a la rutina&#8230; tambi\u00e9n es viajar    No pienso m\u00e1s all\u00e1 del mar o de alguna escapada cercana de monta\u00f1a, solo para respirar. Viajar es mi verbo m\u00e1s absoluto y lo conjugo en pasado. A fin de cuentas he viajado y me he convencido que me ha hecho bien encontrarme con mi rutina. Eleg\u00ed el viaje como forma de vida porque me niego a aceptar que mis d\u00edas sean iguales los unos a los otros.   Y despu\u00e9s de un a\u00f1o movi\u00e9ndome dentro del mismo espacio, tropez\u00e1ndome con mis demonios, he entendido que requiero del movimiento y la distancia para ser m\u00e1s yo, pero que acepto el encierro para equilibrar mis emociones.   He tenido suerte.   En mi familia hemos permanecido con salud, aunque hemos vivido una p\u00e9rdida inesperada que nos sac\u00f3 del cauce, la de la Yaya que ahora ya no est\u00e1. Sobrevivi\u00f3 al encierro, pero no al cansancio de los a\u00f1os, alargados por la incertidumbre del virus.&nbsp;  Seguir\u00e9 buscando el mar. Leyendo historias de reencuentros y de paisajes porque me reconfortan los d\u00edas. Seguir\u00e9 no insistiendo en viajar. Mientras flexible y radical sigan marcando el ritmo de nuestros d\u00edas, yo opto por refugiarme en otras palabras: quietud y empat\u00eda. Esas dos.  Ya tendr\u00e9 tiempo de viajar, otra vez.&nbsp;O de viajar en pandemia.     La entrada La pandemia y viajar en radical se public\u00f3 primero en Viaje con Escalas.","thumbnail_url":"https:\/\/viajeconescalas.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/pexels-valeriia-miller-2642842-1024x768.jpg"}