{"version":"1.0","provider_name":"Blog de Lugares que Visitar","provider_url":"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog","title":"Atlantique: capitalismo, feminismo y amor - Blog de Lugares que Visitar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"tLrKy44Auv\"><a href=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/atlantique-capitalismo-feminismo-y-amor\/\">Atlantique: capitalismo, feminismo y amor<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/atlantique-capitalismo-feminismo-y-amor\/embed\/#?secret=tLrKy44Auv\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Atlantique: capitalismo, feminismo y amor&#8221; &#8212; Blog de Lugares que Visitar\" data-secret=\"tLrKy44Auv\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Cr\u00f3nica de un visionado p\u00fablico de la pel\u00edcula Atlantique en Dakar y comentado por su propia directora Mati Diop y la escritora Ken Bugul. La expectaci\u00f3n era mucha. Aunque el 2 de agosto ya se hab\u00eda estrenado en Senegal ante la \u00e9lite dakaroise en un Teatro Sorano de gala, esta noche era la primera proyecci\u00f3n de Atlantique (2019) gratis y a cielo abierto, en Medina, un barrio popular de la capital. El lugar elegido para proyectar el m\u00e1s reciente Gran Premio del Festival de Cannes, el antiguo cine Empire, uno de los cl\u00e1sicos de la ciudad, reabierto hace unos a\u00f1os, permite al vecindario apropiarse el sitio. Sillas, sillones, escaleras, suelo, varias alturas, comida y bebida\u2026 todo a disposici\u00f3n para que la proyecci\u00f3n sea abierta y participativa, en esta sala a cielo descubierto. Esperando que anocheciera, la terraza del edificio desde la que se apreciaban entremezclados tejados de mezquitas, inmuebles antiguos y nuevos, acabados e inacabados, gr\u00faas y banderas, acog\u00eda tambi\u00e9n a los invitados de la entidad organizadora del evento, la Raw Material Company, uno de los centros de arte m\u00e1s punteros de la subregi\u00f3n, que cerraba su s\u00e9ptimo programa de formaci\u00f3n, el cual versaba sobre el tema \u201cIm\u00e1genes de nuestro tiempo\u201d, dirigido por el cineasta Eric Baudelaire. Cartel de la pel\u00edcula Atlantique (2019), de Mati Diop. El calor del pasado 13 de diciembre empezaba a despedirse y el viento fresco y salado del omnipresente oc\u00e9ano entraba desde de la corniche de Dakar a este edificio abierto de la calle Malick Sy, creando el ambiente necesario para meterse en el film de la franco senegalesa Mati Diop (Francia, 1982). El sol desaparece anaranjado dejando r\u00e1pido el paso a la luna, y con ella, la presentaci\u00f3n de la pel\u00edcula. Una Mati Diop concentrada y reflexiva introduc\u00eda el film aludiendo a la transici\u00f3n l\u00f3gica de su obra cinematogr\u00e1fica compuesta por el cortometraje Atlantiques (2009) y el documental Mille Soleils (2013)\u00a0y sobre la inevitabilidad del asunto: -\u201c\u00bfde qu\u00e9 otro tema se puede hablar?\u201d: la migraci\u00f3n es el trasfondo de su compromiso con el cine, de su experiencia vital y de la obra que la precede: la de su t\u00edo, el reconocido cineasta Djibril Diop Mamb\u00e9ty. Sin m\u00e1s spoiler, la audiencia se quedaba en absoluto silencio durante las casi dos horas de la pel\u00edcula (1h. 47min.) El incesante sonido del mar que acompa\u00f1aba la pel\u00edcula era solo interrumpido por la \u00faltima llamada a la oraci\u00f3n que resonaba desde la Gran Mezquita de Dakar, a escasos metros. Concentraci\u00f3n, emoci\u00f3n o tensi\u00f3n, seg\u00fan el pasaje, se le\u00edan en las caras de un auditorio que sin duda elevaba el nivel de comprensi\u00f3n de esta pel\u00edcula filmada en versi\u00f3n original en wolof y subtitulada en franc\u00e9s, que ha recorrido desde hace seis meses pantallas de todo el mundo . El encuentro con su p\u00fablico era \u201cprimordial\u201d, seg\u00fan explicaba la propia realizadora. Atlantique es la historia de Ada y Suleim\u00e1n. Una historia de amor frustrada, atrapada en un contexto en el que la falta de expectativas ahoga en el imponente oc\u00e9ano los sue\u00f1os de una generaci\u00f3n, de la fuerza viva de un pa\u00eds. La pel\u00edcula habla de los desaparecidos en el mar, de los que se van: pero sobre todo de los que se quedan. Las que se quedan. Una mirada femenina, atrevida, cr\u00edtica, comprometida y sensible que atraviesa al espectador desde la primera escena hasta la \u00faltima.\u00a0El contundente final culminaba con un caluroso aplauso que hac\u00eda levantarse a la directora y a un jovenc\u00edsimo electo actoral (seleccionado por la propia Diop hace menos de dos a\u00f1os) que se presentaban ante el p\u00fablico en Medina con una mezcla de timidez y soltura; aquella que da las tablas de quien se ha enfrentado ya a medios de todo el mundo: Ibrahima Traor\u00e9 (Souleiman), Mame Bineta San\u00e9 (Ada) y Nicole Sougou (Dior) Lo que esconde el oc\u00e9ano de Atlantique No se conoc\u00edan pero s\u00ed. Dos grandes nombres de la literatura y el cine del pa\u00eds como Ken Bugul y Mati Diop hab\u00edan inevitablemente o\u00eddo hablar la una de la otra y de sus trabajos, pero nunca hab\u00edan coincidido f\u00edsicamente.\u00a0Abiertamente impresionada por la creatividad de la nueva generaci\u00f3n de cineastas, y de esta pel\u00edcula en particular, que defini\u00f3 como \u201cobra maestra por su mirada compleja sobre la migraci\u00f3n&#8221;, Ken Bugul (Senegal, 1947) afirmaba sentirse identificada con Ada, la protagonista y su grupo de amigas, \u201ccon esas mujeres con su destino en la mano, que asumen sus vidas y sus cuerpos\u201d. Comenzaba as\u00ed una conversaci\u00f3n sobre los subtemas que atraviesan la pel\u00edcula. Juventud fantasma Mati Diop explicaba su inspiraci\u00f3n para realizar la pel\u00edcula. Nacida y crecida en Francia, en 2008 aterrizaba en Dakar movida por un deseo de explorar sus ra\u00edces africanas ya que su padre, el cantante Wasis Diop, es senegal\u00e9s. Es en la capital donde se encuentra de frente &#8220;con una juventud solitaria y habitada por un inmenso deseo de partir\u201d. Es cuando decide poner su incipiente mirada cinematogr\u00e1fica al servicio de lo que estaba observando, y que calificaba de \u201cproblema existencial\u201d. Ellas Tras su primer trabajo, el cortometraje Atlantiques con protagonistas masculinos, decide en este, su primer largometraje, focalizarse en las que se quedan: &#8220;La \u00fanica manera de contar que encontr\u00e9 leg\u00edtima desde mi lugar\u201d, comentaba. \u201cAdem\u00e1s me parec\u00eda injusto restringir el retrato de la juventud de Senegal de la d\u00e9cada de los 2000 solo a los que se van. Las historias de migraci\u00f3n atraviesan a todas las esferas: madres, hermanos, novias\u2026 hay muchos que se quedan\u201d, reflexionaba al tiempo que le tomaba la palabra Ken Bugul, para quien el rol de la mujer no ha sido lo suficientemente explorado hasta ahora en lo que respecta a las migraciones internacionales: &#8220;Ellas se quedan silenciosas, son m\u00e1s invisibles a\u00fan. Por eso veo la importancia de darles la voz, de hacerles actuar su propio rol a estas j\u00f3venes que tienen mucho que decir\u201d. Feminismo El debate prosigui\u00f3 sobre la emancipaci\u00f3n de las mujeres y sobre las conquistas de autonom\u00eda que se han dado en las d\u00e9cadas de los 60 y 70 y que la escritora tachaba de \u201cadquisiciones fr\u00e1giles\u201d. \u201cFueron en el discurso, sobre el papel, pero no en lo cotidiano\u201d, subrayaba Ken Bugul, el seud\u00f3nimo que utiliza la novelista senegalesa Mari\u00e8tou Mbaye Bil\u00e9oma, y que significa \u00abla que nadie quiere\u00bb. &#8220;\u00a1Manteneos alerta!&#8221;- exhortaba al auditorio- &#8220;\u00a1Seguid vigilantes, no baj\u00e9is la guardia!\u201d. El mensaje a la juventud, en particular a las mujeres, no pod\u00eda ser m\u00e1s claro. &#8220;En los \u00faltimos a\u00f1os se ha colado un retroceso en nuestros derechos por las fisuras de lo conseguido. En Senegal, y en todo el mundo, las mujeres son de nuevo las v\u00edctimas\u201d, remataba responsabilizando por ello &#8220;a las estrategias del capitalismo introducido desde los 90 que han anclado nuevos valores como el dinero, la apariencia, el consumo, y cosificado el cuerpo de las mujeres\u201d. Justicia social La directora suele presentar la pel\u00edcula como una \u201cf\u00e1bula pol\u00edtica\u201d. El trasfondo es claro. Lo se\u00f1alaba desde el p\u00fablico un profesor de escuela que le recordaba el paralelismo de la escena inicial, en la que Souleim\u00e1n y los otros chicos reclaman sus 3 meses de salario impagado al constructor de una gran torre, con la m\u00edtica secuencia de Camp de Thiaroye (1988), del senegal\u00e9s Ousmane Semb\u00e8ne. En ella se mostraba la demanda de los soldados senegaleses al ejercito franc\u00e9s en 1944 tras participar en la II Guerra Mundial, y que fue abatida con bombardeos. \u201cCada vez que mires el alto de tu torre, pensar\u00e1s en nuestros cuerpos sin tumba\u201d, dicen los desaparecidos al patr\u00f3n en un fragmento de la pel\u00edcula. &#8220;Atlantique es una historia de amor frustrado, por el oc\u00e9ano y por la violencia capitalista\u201d, sentenciaba la realizadora. &#8220;Y no es azar que sean ellas las que encarnen la reparaci\u00f3n y la reclamaci\u00f3n de justicia social&#8221;, matizaba Ken Bugul. \u201cSiempre lo hemos hecho\u201d. Amor, sexo y moral en Senegal Preguntada por la moderadora sobre si hab\u00edan tenido dificultades en el rodaje de la escena final, en referencia a un momento er\u00f3tico entre los protagonistas, Diop quedaba desconcertada: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no lo pronuncias?\u201d, le inquir\u00eda directamente a Sambou. La realizadora explicaba que los actores comprendieron perfectamente la escena que sobrepasaba lo f\u00edsico: &#8220;No hay lugar a pol\u00e9mica&#8221;, dec\u00eda rotundamente al tiempo que a\u00f1ad\u00eda que &#8220;los j\u00f3venes actores han asumido con naturalidad su papel en una escena sensual sin cuestionarse si chocaba o no con la moral senegalesa&#8221;.\u00a0Para Diop &#8220;es importante crear nuevos referentes de relaci\u00f3n en el cine que quiz\u00e1 alivien la presi\u00f3n social de una juventud solitaria. Nunca he visto a un hombre y una mujer negros besarse con pasi\u00f3n en una pel\u00edcula africana\u201d, confesaba. \u201cMe deja at\u00f3nita y desconcertada como espectadora. Creo que la gente, y sobre todo los j\u00f3venes, tienen la necesidad de conocerse, de liberarse y de amarse&#8221;. &#8220;Hay que amar sin moderaci\u00f3n\u201d, arengaba Ken Bugul, como colof\u00f3n tras la respuesta de Diop. Para Bugul, la \u201ccasi octogenaria\u201d como ella se define, por parte de la juventud es una cuesti\u00f3n de valent\u00eda enfrentarse al grupo, construirse como persona y afirmarse como individuo son sus particularidades. \u201cMe interesa la identidad en relaci\u00f3n a su construcci\u00f3n individual y no en relaci\u00f3n a un sentimiento de pertenencia, sea comunitaria,\u00a0 geogr\u00e1fica, racial o religiosa\u201d, explicaba. Fantas\u00eda y realidad Mati Diop ten\u00eda claro que en la pel\u00edcula ten\u00eda que haber fantas\u00eda. \u201c[En la pel\u00edcula] muestro un barrio obsesionado por la desaparici\u00f3n de su fuerza viva. El retorno de los muertos es una leyenda universal atl\u00e1ntica, de la que me he inspirado sobre todo de historias bretonas, y que me pareci\u00f3 indispensable para hablar de esos j\u00f3venes desaparecidos. La soluci\u00f3n a trav\u00e9s de la posesi\u00f3n, del djinn fue una manera de aterrizarlo en el contexto: es la manera en la que el barrio interpreta lo que pasa. Aqu\u00ed la fantas\u00eda es inherente a la realidad\u201d, dijo cuestionada desde el p\u00fablico sobre su inspiraci\u00f3n para meter en la pel\u00edcula a estos seres, al pertenecer a la etnia lebou, caracterizada por su misticismo.\u201cOtro pasaje que me ha inspirado fue un suceso acontecido hace unos a\u00f1os en Senegal sobre unas chicas que se desmayaban a la vez en una escuela\u201d, comentaba Diop. Lo que m\u00e1s le impresion\u00f3 de esta creencia muy extendida en el pa\u00eds sobre que las j\u00f3venes quedan pose\u00eddas por un ser mal\u00e9fico sobrenatural y que se conoce como djin\u00e9 Maimouna, es que finalmente es el marab\u00fa, la figura religiosa masculina de referencia en la localidad, la que da el veredicto de lo que pasa. \u201cY era la forma de vestir de las mujeres la que causaba el conflicto\u201d, afirmaba alarmada. Para Ken Bugul, esto demostraba \u201clo manipulables que somos como sociedad,\u201d afirmando que \u201cno cuestionar las jerarqu\u00edas es un freno al sentido com\u00fan\u201d. En este sentido, la escritora se\u00f1alaba que este verano ha escuchado en la radio que las lluvias en el pa\u00eds se hab\u00edan retrasado \u201cporque las mujeres se vest\u00edan descocadas\u201d y se\u00f1alaba la importancia del cuerpo de la mujer como un medio de resistencia ante la opresi\u00f3n. En la pel\u00edcula tambi\u00e9n se alude a otro lugar com\u00fan en la tradici\u00f3n m\u00edstica senegalesa, el faru rab, otro demonio que habita en las mujeres y que hace que los matrimonios fracasen. Algo de lo que Ken Bugul valoraba retomando la idea del escritor Cheikh Hamidou Kane, de la necesidad de trabajar los mitos para entender la sociedad contempor\u00e1nea. Utop\u00eda de la emancipaci\u00f3n La conversaci\u00f3n cerraba con una oda a Ada, \u201cun personaje ut\u00f3pico, fuertemente arraigado a los valores fundamentales deseados no solo para las mujeres senegalesas sino para toda la juventud\u201d, seg\u00fan explicaba Mati Diop. Ken Bugul la alababa: &#8220;Una historia de amor que permite ser como deber\u00edan ser todas las historias de amor\u201d. La noche ya cerrada no permit\u00eda m\u00e1s reflexi\u00f3n que la que se dejaba abierta en la cabeza de un p\u00fablico que retomaba los aplausos para despedir al equipo, visiblemente emocionado por este tiempo compartido. La entrada Atlantique: capitalismo, feminismo y amor se public\u00f3 primero en Wiriko.","thumbnail_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.wiriko.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/maxresdefault-1.jpg?fit=350%2C210&amp;ssl=1"}