{"version":"1.0","provider_name":"Blog de Lugares que Visitar","provider_url":"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog","title":"Alexander Von Humboldt, el viajero cient\u00edfico - Blog de Lugares que Visitar","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"fu1B1g7WBq\"><a href=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/alexander-von-humboldt-el-viajero-cientifico\/\">Alexander Von Humboldt, el viajero cient\u00edfico<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/alexander-von-humboldt-el-viajero-cientifico\/embed\/#?secret=fu1B1g7WBq\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Alexander Von Humboldt, el viajero cient\u00edfico&#8221; &#8212; Blog de Lugares que Visitar\" data-secret=\"fu1B1g7WBq\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=http:\/\/lugaresquevisitar.org\/blog\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Ahora que hemos estado la mayor parte de este a\u00f1o confinados y con viajes postpand\u00e9micos, es inevitable dar un vistazo a esos viajes del pasado. Como si intentaramos encontrar la ra\u00edz del movimiento o saber de d\u00f3nde vienen esas ganas de descifrar paisajes, de contar historias.   No podemos movernos con la libertad que queremos. Pero podemos recordar a esos que dejaron el puerto seguro. A esos que se fueron, por a\u00f1os, a buscar el mundo.Como fue el caso de Alexander Von Humboldt.   Alexander Von Humboldt, un cient\u00edfico alem\u00e1n que recorri\u00f3 mi pa\u00eds, Venezuela, es uno de esos viajeros a los que hay que recordar. \u00c9l hizo importantes anotaciones que nos hacen entender c\u00f3mo interact\u00faa el planeta hoy en d\u00eda.    Las aventuras de Humboldt y Bonpland en Venezuela  Alexander von Humboldt y\u00a0Bonpland, en la\u00a0selva amaz\u00f3nica\u00a0del\u00a0r\u00edo Casiquiare\u00a0(\u00f3leo de Eduard Ender, hacia 1850).     El nombre de Humboldt siempre ha retumbado durante los recorridos que he hecho en el pa\u00eds. Pero nunca me hab\u00eda tomado el tiempo para entender su aporte, ni su historia.\u00a0  Ante mi imposibilidad de viajar, bien me hace refugiarme en los libros. En historias ajenas, en viajes largos sin fecha de retorno, en la curiosidad innata de ver y anotar, de crear cambios, de dejar huella.   Esta es la historia que me s\u00e9.  El cient\u00edfico alem\u00e1n Alexander Von Humboldt realiz\u00f3 un viaje de 16 meses por Venezuela junto a su amigo, el bot\u00e1nico Aim\u00e9 Bonpland. Desde muy peque\u00f1o sinti\u00f3 inquietud por la astronom\u00eda, pero tambi\u00e9n por los suelos, los cambios clim\u00e1ticos, los idiomas y por otras culturas.\u00a0    Alexander Von Humboldt y sus 16 meses por Venezuela\u00a0  Babelia\u00a0dedic\u00f3 una de sus portadas a\u00a0Alexander von Hum\u00adboldt.     Era un aventurero nato. Un \u00e1vido observador de la naturaleza y por eso no era de extra\u00f1ar que decidiera embarcarse en largas traves\u00edas. Largas, muy largas para realizar sus investigaciones, pero tambi\u00e9n para saciar su curiosidad por el mundo.  \u00a1Qu\u00e9 tiempos aquellos!\u00a0Los largos, largos viajes  A principios del a\u00f1o 1799 obtuvo los permisos de la Corona Espa\u00f1ola para realizar un viaje cient\u00edfico que lo llevar\u00eda por primera vez a Am\u00e9rica. Y para ello lo acompa\u00f1\u00f3 Bonpland con quien ya hab\u00eda trabajado previamente, pero sobre todo porque los un\u00eda una bonita amistad.&nbsp;  Desde Berl\u00edn -ciudad natal de Alexander Von Humboldt &#8211; viajaron a Tenerife y desde all\u00ed zarparon, llenos de expectativas a un viaje \u00fanico. Juntos hicieron de la observaci\u00f3n grandes aportaciones para la ciencia, explorando paisajes con asombro, curiosidad y mucha, mucha contemplaci\u00f3n.  Antes de iniciar esta aventura, en su mapa hab\u00eda otros destinos posibles. Sin embargo, un giro en los planes hizo que finalmente se concentrara en esa traves\u00eda. Y as\u00ed cruzar el Atl\u00e1ntico y desembarcar en tierra americana el tiempo que fuese necesario.\u00a0    El gran viaje de Humboldt y Bonpland    El viaje de Humboldt y Bonpland por Am\u00e9rica dur\u00f3 \u00a1cinco a\u00f1os!. Y aunque el primer destino de su itinerario era La Habana, Cuba, un brote de fiebre tifoidea que se reg\u00f3 por todo el barco cambi\u00f3 los planes.   Eso los hizo desembarcar en el pa\u00eds m\u00e1s cercano: Venezuela.\u00a0  Llegaron a la ciudad de Cuman\u00e1. La idea era quedarse en tierra firme al menos un a\u00f1o para evitar alg\u00fan tipo de contagio. Pero en una de las tantas anotaciones que Humboldt hizo durante su viaje, se lee:    \u00a0\u201cla resoluci\u00f3n que tomamos en la noche del 14 al 15 de julio tuvo una influencia feliz en la direcci\u00f3n de nuestros viajes (\u2026) nos hubiera dado pena desembarcar en Cuman\u00e1 (\u2026) sin penetrar en el interior de un pa\u00eds tan poco visitado por los naturalistas\u201d.\u00a0\u00a0Alexander Von Humboldt    As\u00ed Humboldt y Bonpland fueron recibidos con curiosidad junto a sus pesados equipos de trabajo. Llegaron con telescopios, microscopios y dem\u00e1s instrumentos de medici\u00f3n que muchas veces llevaban sobre mulas o incluso, a pie, para recorrer largas distancias.\u00a0  \u00bfTe imaginas la impresi\u00f3n de semejante equipo en esos tiempos?&nbsp;  En Cuman\u00e1, Alexander Von Humboldt observ\u00f3 el cielo mientras ocurr\u00eda un eclipse de sol. Sus anotaciones fueron un importante aporte astron\u00f3mico, pues ning\u00fan otro cient\u00edfico los hab\u00eda estudiado con tanto detalle.\u00a0  Tambi\u00e9n dedic\u00f3 tiempo a los movimientos s\u00edsmicos. Hab\u00eda ocurrido un terremoto recientemente en la zona y se dedic\u00f3 a explorar c\u00f3mo cambiaba la temperatura de los suelos y sus dimensiones.\u00a0  Estos fen\u00f3menos naturales que ya hoy entendemos c\u00f3mo ocurren, no ten\u00edan explicaci\u00f3n cient\u00edfica alguna para la \u00e9poca. Por eso todo lo que Humboldt decid\u00eda anotar en su libreta proven\u00eda de su absoluta curiosidad. Y de las ganas de darle sentido y nombre a lo que se iba encontrando en el camino.\u00a0  Humboldt nunca pens\u00f3 que su exploraci\u00f3n por Venezuela. Al igual que en el resto de pa\u00edses de Am\u00e9rica por los que viaj\u00f3, sentar\u00eda las bases de posteriores investigaciones cient\u00edficas.   Confirmar\u00edan lo que \u00e9l ya hab\u00eda visto con sus propios ojos.\u00a0\u00a0  De Cuman\u00e1 sigui\u00f3 al Golfo de Cariaco y a la Pen\u00ednsula de Araya, a\u00fan al oriente de Venezuela. Hasta que lleg\u00f3 al valle de Caripe, en el estado Monagas, para convivir con los indios Chaimas y mirar de cerca su comportamiento.\u00a0  \u00a1Qu\u00e9 viaje y cu\u00e1nta curiosidad\u2026 cient\u00edfica!&nbsp;    Humboldt y el p\u00e1jaro aceitoso del Caribe  Cueva del Gu\u00e1charo (1874) por Ferdinand Bellermann    Fue en el pueblo de Caribe donde Humboldt escuch\u00f3 sobre una cueva que no hab\u00eda sido estudiada cient\u00edficamente.   Le parec\u00eda incre\u00edble que un sitio con m\u00e1s de 10 km de extensi\u00f3n no hubiera despertado la curiosidad de nadie.   Acompa\u00f1ado de unos frailes y algunos indios, entr\u00f3. Pero en una parte del trayecto, lo dejaron seguir solo con Bonpland. Los nativos aseguraban que en las profundidades de la cueva habitaban sus antepasados.  Aunque Humboldt solo se adentr\u00f3 casi 500 metros, fue suficiente para estudiar con detenimiento al p\u00e1jaro que habitaba la cueva: el gu\u00e1charo.   Fue \u00e9l quien le dio al p\u00e1jaro su nombre cient\u00edfico: Steatornis caripensis, que significa: \u201cp\u00e1jaro aceitoso del Caripe\u201d. Por una sustancia que tiene el animal en sus patas.  A pesar de la gran extensi\u00f3n de la Cueva del Gu\u00e1charo, solo 1500 km est\u00e1n habilitados para ser visitados. Y as\u00ed poder entender la naturaleza del gu\u00e1charo y la vida dentro de este espacio encerrado.\u00a0  El aporte del cient\u00edfico alem\u00e1n fue tan importante, que 150 a\u00f1os despu\u00e9s de su exploraci\u00f3n fue declarada \u201cMonumento Natural de Alejandro de Humboldt\u201d.   Quiz\u00e1 esa sea la raz\u00f3n por la que este espacio natural es hoy en d\u00eda punto de referencia para turistas y curiosos con \u00e1nimos de aventura.\u00a0     Del oriente venezolano hasta Caracas, la capital    Desde Monagas y solo por la gran distancia que lo separaba de Caracas, Humboldt y Bonpland navegaron hasta el puerto de La Guaira. Lo hicieron por varios d\u00edas y luego, llegaron a la capital en mula.\u00a0  Caracas, una ciudad de apenas 40 mil habitantes sorprendi\u00f3 a Humboldt. Un valle que se extend\u00eda a los pies de una gran monta\u00f1a: El \u00c1vila.   Pero tambi\u00e9n se dej\u00f3 seducir por el aire cosmopolita y elegante del caraque\u00f1o que lo recibi\u00f3 con entusiasmo y mucho inter\u00e9s.\u00a0  Para ese entonces, ya hab\u00eda llegado a la capital el rumor de que un cient\u00edfico andaba viajando por el pa\u00eds. Uno que hac\u00eda anotaciones, hablando con la gente y llevando instrumentos rar\u00edsimos consigo.\u00a0    Sigo imagin\u00e1ndome el impacto que caus\u00f3 aquellos equipos en aquellos tiempos.&nbsp;    Pero la curiosidad viajera tambi\u00e9n se contagi\u00f3 con los locales. Poco a poco le llovieron invitaciones a cenas. Celebraciones de la alta sociedad que estaba regocijada con la presencia de Humboldt y su amigo, Bonpland.  Una vez all\u00ed, Alexander Von Humboldt se empe\u00f1\u00f3 en alcanzar la cima de la Silla de Caracas. En esa monta\u00f1a que tanta curiosidad &#8211; m\u00e1s curiosidad- le causaba precisamente porque, as\u00ed como le pas\u00f3 con la cueva. \u00c9l no entend\u00eda porque nadie hab\u00eda tenido el inter\u00e9s de estudiarla con detenimiento.  No fue hasta el segundo d\u00eda del a\u00f1o 1800 cuando por fin comenz\u00f3 a ascender acompa\u00f1ado de Bonpland. La traves\u00eda, que dur\u00f3 casi 15 horas, fue solo completada por los dos amigos aventureros, quienes fueron recopilando informaci\u00f3n de su inter\u00e9s. Porque los dem\u00e1s se rindieron por el cansancio.\u00a0  Permanecieron dos meses y medio en Caracas, estudiando la superficie, las plantas y el cielo.  Todo ese registro minucioso, no tan solo en la capital sino en todo su paso por el pa\u00eds, los llev\u00f3 a recopilar m\u00e1s de 6 mil plantas. Y describieron m\u00e1s de 3 mil especies desconocidas hasta entonces.\u00a0    El viaje de Humboldt al centro de Venezuela    De Caracas, Humboldt quiso ir a los llanos centrales.   Pero primero, pas\u00f3 por los Valles de Aragua y sus grandes monta\u00f1as. Lleg\u00f3 a los pueblos de La Victoria, Turmero y las ciudades de Maracay, Valencia y Puerto Cabello. Estudi\u00f3 las aguas termales y otros fen\u00f3menos en las monta\u00f1as.\u00a0  Fue Humboldt el que explic\u00f3, por primera vez, la relaci\u00f3n entre la agricultura y el cambio clim\u00e1tico cuando exploraba la regi\u00f3n del Lago de Valencia.  Despu\u00e9s de recorrer las monta\u00f1as, sigui\u00f3 entonces a los llanos y estudi\u00f3 con detenimiento la anguila el\u00e9ctrica, conocida tambi\u00e9n como el \u201ctemblador de los llanos\u201d. Se enfoc\u00f3 en observar c\u00f3mo ocurr\u00eda la descarga el\u00e9ctrica del animal para poder explicar otros fen\u00f3menos.&nbsp;  En sus anotaciones narra con especial detalle c\u00f3mo varios caballos, guiados por los llaneros, encontraron la muerte impactados por las descargas el\u00e9ctricas, mientras intentaban llamar la atenci\u00f3n de las anguilas para que pudieran cazarlas.   Le pareci\u00f3 cruel, pero necesario.\u00a0    Humboldt y su expedici\u00f3n por el r\u00edo Orinoco    El \u00faltimo retrato de Alexander von Humboldt de\u00a0Julius Schrader\u00a0(1859). A los pies del\u00a0Chimborazo.    Desde los llanos centrales venezolanos, Humboldt comenz\u00f3 una expedici\u00f3n por el r\u00edo Orinoco, uno de los principales r\u00edos del pa\u00eds.   Recorri\u00f3 junto a Bonpland 2.500 km durante 74 d\u00edas. Tiempo en el que recolectaron cientos de especies de plantas que no hab\u00edan sido estudiadas por la ciencia.\u00a0  Alexander Von Humboldt se empe\u00f1\u00f3 en demostrar la existencia cient\u00edfica del canal de Casiquiare.   Un brazo de agua de unos 300 km que conecta al r\u00edo Orinoco con el r\u00edo Amazonas y supo que la \u00fanica manera de hacerlo era navegando por esas aguas hasta tener evidencia de la conexi\u00f3n.\u00a0  As\u00ed que aunque el inter\u00e9s de Humboldt siempre estuvo guiado por la ciencia, no se puede negar su \u00e1nimo de viajero aventurero. Un viajero cient\u00edfico del que va sin prisas abarcando los paisajes.\u00a0\u00a0\u00a0  De su recorrido por el r\u00edo Orinoco y su exploraci\u00f3n del Casiquiare, Humboldt hizo grandes aportes. Fue el primero en trazar mapas clim\u00e1ticos. Contribuy\u00f3 con la cartograf\u00eda moderna al levantar mapas f\u00edsicos con minuciosos detalles de los lugares que iba recorriendo.Incluyendo formaciones vegetales y puntos de observaci\u00f3n astron\u00f3mica.  Y es que Humboldt se esmer\u00f3 en estudiar la flora. Pero tambi\u00e9n la fauna, los minerales, los r\u00edos, los suelos. Los fen\u00f3menos naturales y las tribus en un paisaje que lo ten\u00eda constantemente sorprendido y conmovido por la belleza natural; pero tambi\u00e9n por el trato de la gente que siempre describi\u00f3 como amable y cercano.\u00a0  Revisando su historia, me he embarcado en un viaje cient\u00edfico que me acerca m\u00e1s a los paisajes de mi pa\u00eds. El pasado siempre nos hace mirar en perspectiva, entender lo que somos para seguir construyendo el ahora.   Y aunque mis intenciones viajeras distan absolutamente de las de Humboldt y Bonpland. Tenemos en com\u00fan la curiosidad de abarcar caminos, de anotar para trascender. O intentarlo.\u00a0    Alexander Von Humboldt y su despedida de Venezuela    Tras la traves\u00eda por el r\u00edo Orinoco, Humboldt comienza a buscar el regreso. As\u00ed llega a Angostura \u2013hoy Ciudad Bol\u00edvar- al sur de Venezuela y sube a los llanos orientales para llegar nuevamente a Cuman\u00e1. All\u00ed se despide de Venezuela y se embarca hacia Cuba el 24 de noviembre de 1800.\u00a0  Antes de volver a Europa en 1804, Humboldt y Bonpland viajaron tambi\u00e9n por Colombia, Ecuador, Per\u00fa, M\u00e9xico y parte de Estados Unidos.  Aunque tuvo otras aventuras, nunca m\u00e1s regres\u00f3 a Am\u00e9rica.  Parece incre\u00edble, pero Alexander Von Humboldt se estableci\u00f3 en Par\u00eds. Y desde all y dedic\u00f3 muchos a\u00f1os -entre 1804 y 1827- en organizar y publicar el material de su expedici\u00f3n en 30 vol\u00famenes. \u201cViaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente\u201d y del que a\u00fan hoy se pueden conseguir algunos tomos en plataformas digitales.   Esa es la raz\u00f3n por la que sus expediciones eran m\u00e1s cortas y cercanas a su sitio de residencia.\u00a0  En su inter\u00e9s por describir cient\u00edficamente el planeta como un organismo vivo que se relaciona e influye entre s\u00ed, Humboldt quiso dejar claro que la poes\u00eda y la ciencia eran necesarias para poder entender al mundo y contarlo.   No me queda duda.  Todo lo que decidimos recordar tiene, al menos en nuestra memoria, un toque po\u00e9tico.   Por eso los viajeros dejamos registro, porque en el fondo anhelamos que esas anotaciones generen alg\u00fan cambio, un impulso, una historia que trascienda.\u00a0\u00a0\u00a0 La entrada Alexander Von Humboldt, el viajero cient\u00edfico se public\u00f3 primero en Viaje con Escalas.","thumbnail_url":"https:\/\/viajeconescalas.com\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/AlexandervonHumboldt.jpg"}