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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Blog de Lugares que Visitar</provider_name><provider_url>http://lugaresquevisitar.org/blog</provider_url><title>Argumentos en contra de los &#x2018;influencers&#x2019; - Blog de Lugares que Visitar</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="9ztli6npfP"&gt;&lt;a href="http://lugaresquevisitar.org/blog/argumentos-en-contra-de-los-influencers/"&gt;Argumentos en contra de los &#x2018;influencers&#x2019;&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="http://lugaresquevisitar.org/blog/argumentos-en-contra-de-los-influencers/embed/#?secret=9ztli6npfP" width="600" height="338" title="&#x201C;Argumentos en contra de los &#x2018;influencers&#x2019;&#x201D; &#x2014; Blog de Lugares que Visitar" data-secret="9ztli6npfP" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><description>Los Influencers son aquellas personas que han conseguido fama a trav&#xE9;s de las redes sociales y que sirven de ejemplo a otras personas en cuestiones como pensamiento, estilo de vida o aspiraciones.  El libro Influencers (Pen&#xED;nsula, 2022), de Ole Nymoen y Wolfgang M. Schmitt, aporta argumentos aplastantes sobre unos profesionales que quieren pasar por normales y en realidad son meros soportes publicitarios de grandes marcas. Los autores han acu&#xF1;ado el t&#xE9;rmino &#x201C;cuerpos publicitarios&#x201D; para definir a los Influencers.   Comprar el libro &#x2018;Influencers&#x2019;   Una advertencia debe ir por delante: el libro de Nymoen y Schmitt hace una cr&#xED;tica a los Influencers desde el marxismo. Es decir, para estos dos autores alemanes, el primero periodista y el segundo youtuber, los Influencers son otra perversi&#xF3;n m&#xE1;s del sistema econ&#xF3;mico capitalista. Y, desde este punto de vista, se analiza su incidencia en la sociedad.  En 10 cap&#xED;tulos que se leen sin descanso, los autores parten de la crisis del capitalismo, que se hizo m&#xE1;s evidente a partir de 1970, en lo referente a la demanda de bienes. El nivel de prosperidad que los ciudadanos occidentales alcanzaron tras la II Guerra Mundial (1939-1945) empez&#xF3; a flaquear en la &#xFA;ltima parte del siglo pasado. Las personas no consum&#xED;an (actividad clave para que el capitalismo genere riqueza) al mismo ritmo que en a&#xF1;os anteriores, porque el clima de consumo hab&#xED;a cambiado.  Este efecto se intent&#xF3; paliar con el endeudamiento de las familias y empresas: la concesi&#xF3;n de pr&#xE9;stamos para consumir bienes que no son de primera necesidad. Cuando esta &#x201C;soluci&#xF3;n&#x201D; se hizo insostenible, se produjo la crisis de deuda de 2008, de la que todav&#xED;a sentimos sus coletazos. El consumo se retrajo m&#xE1;s y, en este escenario, aparecieron los Influencers. Las empresas,&nbsp; las marcas, vieron a las personas que aglutinaban seguidores en sus perfiles de redes sociales como grandes letreros luminosos para vender su marca.  La t&#xE9;cnica de asociar una marca con un personaje p&#xFA;blico no es nueva en el mundo de la publicidad. La diferencia es que, hasta la irrupci&#xF3;n de las redes sociales como canales de informaci&#xF3;n, esta asociaci&#xF3;n famoso-marca se hac&#xED;a en anuncios de televisi&#xF3;n, de radio o de prensa. El formato permit&#xED;a obviar este tipo de anuncios. Adem&#xE1;s, como consumidores, s&#xF3;lo ve&#xED;amos al famoso hablar de un determinado producto de una concreta marca, nada m&#xE1;s.  Sin embargo, los Influencers de las redes sociales integran la marca que les paga en su supuesta vida diaria. Es decir, quien sigue a un influencer est&#xE1; consumiendo en un carrusel incesante sus mensajes, entre ellos los publicitarios, como si fuese la cosa m&#xE1;s com&#xFA;n. Porque lo que se sigue no es un programa de televisi&#xF3;n en el que se insertaban anuncios, sino el estilo de vida, la forma de vestir, de comportarse o incluso de hablar de ese concreto personaje.  De esta manera, la simbiosis entre influenciador y marca es mayor a ojos del seguidor. Y con ello se consigue que el consumidor, que quiere parecerse a su &#xED;dolo, identifique que, para conseguir este fin, debe consumir los productos que &#xE9;l/ella usa. Ese consumidor no se para a pensar que el influencer los utiliza porque las marcas le pagan para que interprete ese papel.  Otra cuesti&#xF3;n que se aborda en el libro es el efecto de los algoritmos de las redes sociales en la informaci&#xF3;n que consumimos. Las redes sociales tienen un objetivo concreto: que las personas que las usan pasen el mayor tiempo posible en ellas. De esta manera se generan impresiones de publicidad, que proporcionan ingresos a estas plataformas.  Para conseguir este efecto de &#x201C;enganche&#x201D;, los algoritmos con que est&#xE1;n programadas las redes sociales realizan un perfil de nuestros gustos y nos muestran aquello que saben que nos va a retener. &#xBF;C&#xF3;mo incide esto en los Influencers? Los creadores de contenido para redes sociales est&#xE1;n muy atentos a lo que es tendencia para generar contenidos afines. Ellos son los primeros interesados en aparecer en las p&#xE1;ginas de recomendaciones de estas redes, pues de esta manera acaparan m&#xE1;s impresiones y seguidores con las que satisfacer a sus anunciantes.  Esto significa que la creaci&#xF3;n dentro de las redes sociales no es libre ni aut&#xE9;ntica. Quien quiera tener presencia y ganar seguidores debe generar contenido que el algoritmo considere que debe mostrar a otros usuarios. El resto de contenidos que no se adecuen a esos patrones pasar&#xE1; desapercibido, no ser&#xE1; visto y no generar&#xE1; ninguna interacci&#xF3;n.  La conclusi&#xF3;n final es que la mayor&#xED;a de contenido que circula por plataformas como Instagram o TikTok es falso. Una creaci&#xF3;n de una realidad que no existe. Por supuesto, hay creadores que generan contenido de calidad y &#xFA;til, pero son los menos y poco promocionados.  El libro tambi&#xE9;n aborda otras cuestiones como la del feminismo en redes sociales, con esas supuestas Influencers feministas que en realidad no lo son o el abuso que muchos padres hacen de sus hijos en redes sociales para ganar dinero.</description></oembed>
